No es un vicio, es una enfermedad. Así me contestó mi escoba cuando le pregunté si Rosa, una de sus ex compañeras de trabajo, tenía el “vicio de las tragaperras”.
Algunas veces he coincidido con Rosa en el bar donde tomo el café de las mañanas. Ella no me conoce pero yo a ella si porque la he visto en las fotos que mi escoba y su grupo de compañeras cuelgan en facebook.
La última vez que vi a Rosa fue la semana pasada. Se jugó cerca de 200€ en la media hora que estuve en el bar. La camarera me dijo que es una pena porque la mujer era supermaja pero que desde hace medio año más o menos está más enganchada, más triste, más enfadada, más arruinada…y más enferma.
Haciendo memoria recordé que mi escoba me había contado que hace un año más o menos, habían reducido bastante la plantilla y muchas compañeras se habían quedado en paro. Me habló en concreto de una de ellas, Rosa. Tenía dos nenes, se acababa de separar y lo estaba pasando bastante mal a todos los niveles. El verse sola, con sus dos niños y en el paro fue demasiado para ella. La situación le sobrepasó y poco a poco se fue metiendo en una espiral de la que no conseguía salir.
Una vez hubo barrido de curriculums todas las empresas, tiendas y bares de la ciudad, sólo le quedaba esperar, pero el teléfono no sonaba y cada día se sentía más pequeña. No era emprendedora, tendía a ser depresiva y su carácter era más bien compulsivo. Intentó mejorar su suerte jugando y engañando al azar pero no le salió bien y ahora su situación familiar, económica y social penden de un hilo…
En lo que yo entiendo, sé que esto Rosa no lo puede superar sola. Creo que necesita ayuda externa para reconocer que tiene un problema, para controlar su adicción-enfermedad y superarla, para volver a retomar las riendas de su vida y la crianza de sus hijos ah!! y para convencerse de que puede llevar una vida digna a pesar de haber sido “adicta”. Ni va a ser rápido ni va a ser fácil pero si Rosa quiere, va a ser posible. También es verdad que aunque exista ayuda externa (profesionales y familiares) depende únicamente de ella que su situación se normalice.
Actualmente en España contamos con un 2% de jugadores patológicos. Se estima que unos 576.469 adultos mayores de 22 años, y unos 222.456 adolescentes menores de 21 ahí es nada la cifra…(videojuegos, casas de apuestas on-line, maquinas de apuestas, casinos virtuales) Si hace años el perfil del ludópata era un hombre de 45 años que jugaba a las tragaperras, ahora son jóvenes de tan solo 20 años que pierden dinero en juegos a través de la red. http://www.youtube.com/watch?v=5W_bBw_fZsAA esto debemos añadirle casi un 3% de personas que con el mismo comportamiento de una ludópata, no cumple la pauta de tiempo suficiente para confirmar el diagnostico. Total: 1.019.406 de personas tienen una probabilidad muy alta de caer en el juego patológico. Glup.
Aunque sean mucho más populares otras patologías (drogas o al alcohol) y no se den a conocer los casos de jugadores patológicos con tanta frecuencia, los datos yo creo que son para tener en cuenta. Incluso muchos expertos afirman que la ludopatía podría llegar a considerarse problema de salud pública…si no lo es ya…
Os dejo algunos enlaces de páginas donde podéis ampliar la información sobre esta enfermedad que no debería dejarnos indiferentes.
y un interesante video que nos acerca en primera persona el testimonio de un joven de 23 años “enganchado” al juego en la red.
http://www.elpais.com/videos/sociedad/ciento/jovenes/pueden/acabar/siendo/adictos/Internet/elpvidsoc/20100203elpepusoc_3/Ves/
http://www.elpais.com/videos/sociedad/ciento/jovenes/pueden/acabar/siendo/adictos/Internet/elpvidsoc/20100203elpepusoc_3/Ves/
